La emoción como recurso

La emoción es un recurso creativo y transformacional. Pero muchas veces es la gran olvidada en todo proceso de transformación. A veces por desconocimiento, otras por educación, las emociones se han interpretado como síntomas de debilidad y incluso de desequilibrio. Pero no es así.

 

E-moción viene de viene de e=externo, e=energía y motion=movimiento. Es un movimiento de energía hacia el exterior.

 

Todas las emociones que experimentamos se colocan entre dos grandes polos: el miedo y el amor.

 

Las emociones asociadas al miedo son la ira, la rabia, el resentimiento, la culpa, la vergüenza…entre otras. La emoción tiene un elemento transitorio que se conecta con un aspecto más profundo y duradero que es el sentimiento. El sentimiento es un paso más elaborado de las emociones. Tiene un carácter más duradero en el tiempo. El contenido de ese sentimiento depende de si se nutre de los aspectos no resueltos del subconsciente o conciencia somática o de los aspectos más elevados supramentales o conciencia de campo (el alma). Cuando el sentimiento se nutre del contenido de la sombra decimos que vivimos sobre un fondo de miedo. Pero cuando el sentimiento se nutre del alma o del interior, el fondo se transforma en amor. La cualidad del sentimiento depende en este sentido del grado de disolución de nuestra sombra.

 

La emoción es un recurso maravilloso para la transformación de la identidad humana y para el desarrollo pleno de su potencial. Sin embargo lo que hace de la emoción un recursos transformacional es su manejo eficiente y consciente.

 

Nuestra sociedad ha reprimido la expresión emocional en un intento de impedir el auto-conocimiento. A través de mandatos sociales y de comportamiento las emociones se quedaron relegadas en un espacio interior, causando a la larga enfermedades físicas múltiples. Perdimos el placer de vivir la tristeza, la alegría, la ira, la rabia y de utilizar esa energía con fines transformacionales. La represión nos aisla y nos separa. De la represión pasamos a su liberación, a la catársis y en torno a los 90 surgieron distintos movimientos terapéuticos basados en la expresión y la liberación emocional. En este caso se permitían espacios para "vaciar el buche", como suelo decir, soltando rabia acumulada, tristeza y demás emociones reprimidas. La expresión excesiva nos vuelve incontrolados y no garantiza la transformación y evolución de la conciencia humana.

 

Tanto la represión como la liberación excesiva son disfuncionales y nada transformacionales. En una porque se reprime el acceso y en otra porque se libera en exceso. El camino de en medio siempre es el más generativo y transformacional. Y en este camino las emociones se viven de manera eficiente, ni por defecto ni por exceso sino de manera sostenida, permitiendo su integración y transmutación.

 

Acceder a nuestra propia intuición implica un manejo inteligente de nuestra realidad emocional, de nuestro campo sutil donde se manifiestan nuestras emociones. La intuición siempre se manifiesta en un estado de calma interior y no de otra manera. Es precisamente la distorsión emocional la que nos impide acceder a nuestra fuente de sabiduría interior con claridad. Cuando reprimimos la emoción estamos identificándonos con el ego, controlando lo que sentimos a través de mandatos y voces. Cuando nos liberamos emocionalmente en exceso, entrando en catársis, nos engachamos, por decirlo de alguna manera con la misma emoción y entramos fácilmente en situaciones de drama personal. En este segundo caso también estamos identificados con el ego, esta vez un ego dramático, que le gusta el espectáculo. Sin embargo cuando nos identificamos con nuestra alma, con ese lugar sagrado de nuestro centro pleno de recursos y de amor y observamos desde ahí nuestra realidad, nuestra vida, nuestro drama, fluye una emoción que nosotros llamamos eficiente, porque desde ese anclaje del centro somos capaces de permitir que fluya la emoción y la energía pero manteniendo siempre la conexión con esa realidad más profunda de nosotros. En el alma somos amor y desde ese amor podemos empujar los contenidos emocionales de la sombra, sosteniéndo el proceso y amándo el proceso, sin reprimir nada y sin apegarnos a nada, simplemente SOMOS y permitimos que la emoción también SEA. Ésta es la alquimia de la transmutación de la densidad en claridad. Dejar que la emoción fluya, rendirnos a ella pero manteniéndonos anclados en nuestro centro nos permite atravesar la espesa capa que nos separa de nosotros mismos, transformando la energía emocional en energía creativa. 

 

La ira

 

La ira y la cólera, asociada a la energía del fuego, son emociones poderosas que nos permite entrar en acción. 

 

Ira inhibida

La energía se vuelve

contra uno mismo

Ira transmutada

La energía se transforma en recurso, en potencial creativo

Ira expresada en exceso

La energía se dirige hacia los demás

Resignación

Melancolía

Pasividad

Sumisión

Pereza

Cobardía

 

Coraje

Valor

Fuerza

Voluntad

Iniciativa

Energía creativa

Despotismo

Autoritarismo

Prejuicio

Irritación

Agresividad

Arrebato

 

La tristeza

 

La tristeza, asociada al elemento agua, nos permite navegar por nuestro interior alcanzando nuevas conexiones más profundas con nosotros mismos.

 

Tristeza inhibida o rechazada

 

 Tristeza transmutada

Exceso de tristeza que invade a la persona totalmente

 

Frialdad

Rigidez

Orgullo

Arrogancia

Crueldad

Indiferencia

Insensibilidad

 

Sensibilidad

Aceptación

Compasión

Empatía

 

Depresión

Apatía

Espera

Melancolía

Anonadamiento

Abatimiento

 

Vivir las emociones de manera eficiente es el camino hacia el autoconocimiento, la autosanación y la transformación profunda de nuestra identidad. Es un recurso maravilloso para vivir una vida plena de sentido, manteniendo nuestro cuerpo físico abierto y saludable, nuestro ego transparente y nuestra alma visible y disponible para crear y compartir sus dones. 

 



Vídeos



c/ Matías Padrón 100, 1º.A.
Las Palmas de GC, España


info@asesoramientointuitivo.com

www.asesoramientointuitivo.com


Tel: +34 928 24 58 80
Móvil: +34 676 86 28 12

 

CONTACTO

Por favor inserta el código:

Atención: Los campos marcados con * son obligatorios.